Desde muy joven descubrí mi amor por la moda, pero también la frustración que venía con ella. Las tiendas rara vez ofrecían mi talla y, en medio de la presión cultural por encajar en un estereotipo, terminé persiguiendo dietas imposibles y soluciones “mágicas” que solo dejaban más vacíos que respuestas. Durante años creí que debía cambiar mi cuerpo para ser aceptada, cuando en realidad lo único que necesitaba era cambiar mi forma de mirarme.
Hoy entiendo que mi belleza siempre estuvo ahí, en mis curvas, en mi autenticidad y en la fuerza de mi historia.Con el tiempo, aprendí a agradecer a mi cuerpo cada paso, cada logro y cada momento que me ha permitido vivir. Sin embargo, la industria de la moda parecía no estar lista para reconocerme. Encontrar una prenda en mi talla era un reto, y la experiencia en tiendas tradicionales era todo menos cómoda: probadores que se sentían como jaulas de juicio, miradas que pesaban más que cualquier etiqueta, y la sensación de estar “fuera de lugar” simplemente por no encajar en una talla estándar. Comprar online era la única opción, pero con el riesgo de no poder probarme nada y la incertidumbre de no sentirme representada.

De esa necesidad personal, pero también de un profundo deseo de cambiar la historia para otras mujeres, nace Happy & Curvy. Un espacio pensado para abrazar todas las tallas, donde cada mujer se sienta cómoda, celebrada y segura de sí misma. Aquí no solo encontrarás moda, sino también comunidad, apoyo y la certeza de que tu cuerpo no necesita permiso para ser hermoso. Porque Happy & Curvy no es solo una tienda de ropa, es un movimiento para redefinir la belleza y devolvernos la confianza que siempre nos perteneció.
